Encantadora

11.04.2019

Recuerdo mi etapa de adolescencia, lo mucho que me encantaba maquillarme, el ponerme guapa, el querer empezar a sentirme mujer.

Me recuerdo en mi habitación viendo decenas de tutoriales de belleza en Internet e intentando imitar esas maravillosas obras de arte que realizaban las gurús de moda en sus rostros. Me encanta eso de ser autodidacta.

Y ni contaros cuando era una niña pequeña, siempre me las arreglaba para coger el bolso de mamá a escondidas y hacerme con todo su set de maquillaje, nunca me regañó, veía mi cara pintada como si fuera un carnaval, se partía de risa y sacaba la cámara.

A día de hoy apuesto por unos ojos ligeramente marcados, sombras de color tierra conjuntado con un fino delineado negro y unos labios de un color coral pero muy natural. Y es que el maquillaje me hace sentir más bella, sexy y elegante. ¿Os había dicho ya que soy coqueta ;-)?

Es una de las cosas que me fascinan de mi nueva faceta como escort: poder mirarme al espejo y no ver a una extraña, es sentir que Aura y yo somos la misma persona, la misma mujer que disfruta mucho de sentirse femenina, deseada y la cual tiene una razón más para ponerse guapa en cada una de sus citas.